iez Florian de Ocampo
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Exposición SEÑOR MATÍAS: LIBRO ESCRITO EN HIERRO

17 de noviembre de 2016 - Sala 1-Permanente del Museo Etnográfico de Castilla y León

señor Matías (1912-1995)
Matías Prieto Vaquero nace el 27 de enero de 1912 en Gema del Vino (Zamora). Su padre D. Pedro Prieto Tejedor, herrero del pueblo, le enseña desde bien pronto el oficio. A los 13 años (1925), el pequeño Matías realiza el retrato de su padre, un acto que supone el comienzo de su interés artístico, mediante un material tan poco usual en escultura, entonces, y difícil de trabajar como el hierro.
La obra del señor Matías recoge y comunica su experiencia vital; desde aquella fragua de Gema donde había visto pasar a los ancianos del pueblo contar sus venturas y desventuras, al calor de la lumbre en los meses de invierno, pasando por su vida ya en la capital de Zamora, en el barrio de San José Obrero donde permanecería hasta el final de sus días.

José Luis Alonso Coomonte apunta: “forja hasta un punto, después talla”. Es una de sus más apreciadas diferencias formales y que sin duda revelan el carácter expresivo mediante la materia del señor Matías. Sus obras son testimonio de una técnica no industrializada, donde ni la soldadura oxiacetilénica ni autógena son utilizadas: él soldaba a la calda “con las calorías del hierro”. La consecuencia son obras de pequeñas dimensiones pero con un altísimo grado de cercanía que expresan y comunican de modo sincero su propia personalidad y modo de entender la vida.

Según José Mª Mezquita Gullón “es uno de los pocos a los que se le puede calificar de artista”; si la obra de arte objetual parafraseando a John Dewey, es la materia que ilumina un momento específico de la experiencia subjetiva del vivir, el señor Matías manejó la materia e iluminó su vida a través de sus obras, y a través de estas la compartió con los demás.
En esta exposición que alberga obra desde 1925 hasta 1992, se puede contemplar esta relación del señor Matías con la vida: sencilla, sincera y sin rastro de apariencias, haciendo del trato social una obra de arte.

Valor humillado y valor floreado, algunos suben a flote ayudados por el orgullo y la apariencia. El humilde, huye de la apariencia, y solo le queda saber hacer las cosas: por último es lo que cuenta

Matías Prieto Vaquero